Un tremendo susto se llevaron en la zona de Pedrozo, Ypacaraí, donde durante trabajos de excavación para las obras del nuevo viaducto fueron encontradas dos granadas de mortero que todavía tenían carga activa.
Lo insólito es que un poblador, sin saber el peligro que representaban, levantó los artefactos y los llevó hasta su casa. Uno terminó dentro de una plantera y el otro, en un balde con agua.
Cuando pilló que no eran unos simples adornos, el hombre fue hasta la comisaría y avisó a las autoridades. Personal especializado de la FOPE, acompañado de firus antiexplosivos, llegó hasta la vivienda y retiró las granadas siguiendo el protocolo de seguridad.
Según una de las hipótesis, estos artefactos podrían estar relacionados con hechos ocurridos durante el golpe de Estado de febrero de 1989.

