El triste llanto de un padre devastado que perdió a su hijo y a su patrona sacudió Luque. Don Benítez rompió en llanto tras el vil asesinato de su único sostén, el chofer Gustavo Antonio B., de 40 años.
“Falleció mi señora y ahora mi hijo, me quedé solito en esta vida”, lamentó destrozado el hombre a la 780 AM. El atribulado karai denunció que su retoño agonizó entre 35 y 40 minutos sin recibir un pronto auxilio.
Puso en duda el procedimiento policial y reclamó que las autoridades tardaron un siglo en llevarlo al hospital. También advirtió raras inconsistencias, denunciando la desaparición de la riñonera y el celular de la víctima.
Exigió a los sabuesos policiales que aclaren punto por punto qué pasó realmente en el lugar del ataque. “Yo esto no voy a dejar de balde, voy a ir hasta las últimas consecuencias”, sentenció con rabia y dolor.
El golpe de los criminales dejó en la absoluta soledad y en la orfandad total a un anciano sin consuelo. La perrada entera exige justicia implacable contra los desalmados que le arrebataron la vida al trabajador.

