En las elecciones municipales de este domingo, el que saca más votos gana, aunque no llegue a la mitad. Una sola boleta puede terminar definiendo quién se queda con la intendencia.
La ley establece que gana el candidato que obtiene la mayor cantidad de sufragios, aunque entre todos los postulantes los votos estén bastante repartidos.
Eso ndaje pasa porque en las elecciones de nuestro país no existe segunda vuelta o balotaje. El domingo, se cuentan los votos y quien queda primero se lleva la intendencia.
Por ejemplo, si un candidato consigue el 35% de los votos, otro 30% y los demás se reparten el resto, el que obtuvo el 35% gana, aunque no haya llegado ni cerca de la mitad.
Por eso, será una elección reñida, en donde cada voto pesa y mucho. Incluso una diferencia mínima puede cambiar completamente el resultado.

