Una historia de pura esperanza y ternura emociona a la perrada en medio de tantas pálidas. El pequeño “Roque”, un angelito de tan solo 13 días de vida, comenzó a escribir un nuevo capítulo.
Separado de sus padres por difíciles circunstancias, el recién nacido quedó en manos del destino. Afortunadamente, una solidaria #FamiliaAcogedora le abrió los brazos y el corazón de par en par.
Los tíos de la guarda lo recibieron para darle la leche, los mimos y el calorcito que tanto necesita. Este cuidado transitorio funciona como un puente de oro para garantizar el derecho del bebe’i.
La idea es darle seguridad y amor mientras las autoridades buscan a su familia ampliada. Se busca un entorno seguro, limpio y definitivo donde el chiquito pueda crecer sano y feliz.
El gesto de amor de esta familia demuestra que todavía hay gente guapa y de buen corazón en nuestra tierra. Un verdadero milagro de vida que nos recuerda que el amor de familia es la medicina más poderosa.


