Un macabro hallazgo conmocionó a toda la perrada en el asentamiento Santa Librada de Presidente Franco. Un arriero que juntaba coco en un yuyal vio una moto tirada en el fondo de un profundo pozo.
Agentes de la subcomisaría 56ª llegaron al toque y pillaron que al lado había restos óseos. Los parientes del finado llegaron volando y reconocieron la moto de Gustavo G. R. (31).
Las ropas que tenía el cuerpo eran las mismas que usó en la mismísima fiesta de Año Nuevo. Así se confirmó el trágico final del joven que andaba desaparecido desde el mes de enero. El muchacho tenía una orden de búsqueda y localización emitida por la propia Fiscalía.
El médico forense y Criminalística cayeron al sitio para hacer todito el trabajo de campo. Los sabuesos investigan a fondo para saber si cayó por accidente o si hubo mano criminal. Una triste noticia que pone fin a meses de angustiosa búsqueda para toda su familia.

