El temporal pasó, pero los problemas quedaron. Muchas familias siguen mirando con preocupación y arreglándose como pueden porque ahora cae más agua dentro de la casa antes que afuera por culpa de los techos dañados por los fuertes vientos y la granizada, mientras buscan desesperadamente albañiles que puedan darles una mano para dejar nuevamente sus casas en condiciones.
El problema es que los trabajadores de la construcción están hasta el cuello de pedidos y conseguir un lugarcito en sus agendas se volvió toda una odisea. Don Juan, un albañil de 62 años contó a Crónica que lleva aproximadamente una década trabajando en el rubro, contó que la situación cambió de golpe después del temporal.
Según relató, antes de que llegaran las tormentas había pasado unos 15 días prácticamente sin trabajo, pero ahora no tiene tiempo ni para descansar.
“Soy de Limpio y me pidieron por favor para ir hasta Lambaré para hacer los arreglos, estoy trabajando sin ayudante porque todos están ocupados, gracias a dios tenemos mucho trabajo, acá mucha gente que me vio arreglando el techo se acercó para pedirme que vaya a sus casas porque no consiguen quien les haga el trabajo” contó a Crónica.
Además de conseguir un albañil disponible, los propietarios deben preparar bien el bolsillo, porque los arreglos pueden representar un gasto importante. “En la mayoría de las casas se tiene que cambiar casi completo el techo, y dependiendo del tamaño alcanza 5 millones el arreglo”, contó.
Si el problema es más pequeño y solamente hace falta reparar algunas tejas, el costo puede rondar entre G. 2 millones y G. 3 millones, indicó. El trabajador también explicó que cambiar las tejas no siempre es así nomás, porque son pesadas y necesitan una estructura de madera resistente para soportarlas. Si los tirantes se rompieron por la fuerza del viento, el trabajo puede complicarse y encarecerse he’i.

