Este jueves, la Fiscalía argentina solicitó 12 de años de prisión más 10 de inhabilitación profesional para el neurocirujano Leopoldo Luque, médico de cabecera del ex futbolista Diego Armando Maradona al momento de su muerte, hace ya seis años, en 2020, en plena pandemia del COVID.
El ex médico del 10 albiceleste es acusado del delito de homicidio simple con dolo eventual, y a la par del pedido de sentencia para él, la Fiscalía también solicitó penas de cuatro a diez años para otros cinco imputados y la absolución del séptimo involucrado.
También por el delito de homicidio con dolo eventual los fiscales pidieron una pena de diez años de prisión y otros diez de inhabilitación profesional para la coordinadora de cuidados domiciliarios de la empresa de medicina privada Swiss Medical Nancy Forlini, además de ocho años de prisión con diez de inhabilitación para la psiquiatra Agustina Cosachov, también presente durante los últimos días de vida de Diego.
Por otro lado, para el psicólogo Carlos Díaz el requerimiento fue de cinco años de prisión y diez de inhabilitación, mientras que para el jefe de enfermeros Mariano Perroni y para el enfermero Ricardo Almirón pidió cuatro de prisión y ocho años de inhabilitación, los tres acusados del delito de homicidio culposo.
En el caso de la absolución, esta fue solicitada para el médico clínico Pedro Di Spagna, quien solo visitó a Maradona en una oportunidad y quien consideraron “no ha tenido potestad ni decisión para encaminar la salud del paciente”.
Diego Armando Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 durante un tratamiento domiciliario en el que los seis acusados por la Fiscalía este jueves “infringieron los deberes a su cargo, ejecutaron acciones contrarias al arte de curar, omitieron todos los actos que debieron ejecutar y colocaron a Maradona en una situación de desamparo, librándolo a su suerte”, todo esto según el agente de la causa, fiscal Patricio Ferrari.

