Fue futbolista hasta los 25 años. Pasó por varios clubes, llegó hasta la Primera, pero el deporte colectivo no le llenaba. Es que Óscar García buscaba un desafío personal y lo encontró luego en el fisicoculturismo, donde actualmente se destaca como profesional en la IFBB Elite Pro.
“Estoy en esto ya hace diez años. Primeramente empecé como un hobby que le fui agarrando cariño y después me di cuenta que podía ser un tema laboral también para mí, dándole ese enfoque”, explicó sobre sus inicios en el deporte de los fierros.
Y atenti. Agregó que “es un deporte que no es para cualquiera. Antes de ser fisicoculturista pasé por el fútbol, fui jugador profesional. Me di cuenta que siendo futbolista yo era muy aplicado, era muy responsable, pero no dependía netamente de mí, dependía de 10 jugadores más y lo que me llenó, aparte de también ver que podía ser una profesión, fue el fisicoculturismo, en donde netamente ya dependía de mi persona quedarme donde estoy o ir escalando”, explicó.

Contó avei que “a los 15 años subí en la Primera de Libertad, cuando estaba Guiñazú, Villar, toda la camada que ganaba todo. A los 18 años debuté en Primera en Trinidense con el profesor ‘Torito’ Díaz y salí campeón con General Díaz en el 2012. Después me fui a jugar en Fernando de la Mora, estuve por Capiatá y ahí fue que tomé una decisión, porque ya tenía edad y necesitaba algo más, con un ingreso económico más fuerte”.
Lo más difícil
Óscar señaló que lo más duro para él, en el cambio, fue lo relacionado a la alimentación. “Lo más difícil es saber lidiar con el tema de la nutrición porque es un deporte que requiere mucha disciplina. Cada gramo de comida está medido y ese gramo hace la diferencia para que tu cuerpo vaya evolucionando. Y el paraguayo no está acostumbrado a eso”, destacó.

