¡El cazador resultó cazado! En Ciudad del Este, el famoso “Jurulo”, bautizado por la Policía como el “rey de los tortoleros”, pasó de ser el terror de los autos a llorar sobre la leche derramada. Dos mancebos armados irrumpieron en la casa de su doña madre en el barrio Don Bosco y lo dejaron “en la calle”.
Los maleantes se alzaron con un botín de 7.600.000 guaraníes, cadenas de oro, un aro bien costoso y hasta los documentos de la familia. Por si fuera poco, los ladrones sabían su libreto y le soplaron también el equipo de DVR del circuito cerrado para no dejar rastros de la fechoría.
Este delincuente, con más de 15 entradas a la comisa por hurtos y robos, tuvo que tragar veneno y pedir socorro a la misma Policía que siempre lo persigue. Un insólito e irónico vuelco del destino que deja al mismísimo “rey” de los hurtos chileno tirado, desvalijado y con la boca abierta.

