Cristiano Ronaldo se encuentra en el ojo de la tormenta ya que la Federación Portuguesa de Fútbol lo tiene momentáneamente suspendido, mientras evalúa una sanción definitiva luego de que abandonara la concentración de la Selección lusa por desacuerdos con el entrenador, Jorge Jesús, esto en plena disputa de la Liga de Naciones.
El proceso es considerado de carácter urgente según la FPF, con el artículo 160 del reglamento disciplinario de la entidad previendo una suspensión de entre uno y seis meses, además de una multa mínima de 510 euros para los futbolistas profesionales. Cristiano reconoció su error y aceptó una posible sanción en un extenso comunicado emitido el pasado 6 de octubre.
Este reconocimiento por parte de Cristiano podría ser clave para que su sanción no sea tan grave, logrando poder volver a su Selección para la siguiente fecha en el caso de que el castigo sea el más leve.
Curiosamente, existe un antecedente similar al abandono de Cristiano cuando en 2011, Ricardo Carvalho, entonces central del Real Madrid, dejó la concentración en la víspera de un partido por desacuerdos con el seleccionador de aquella época, Paulo Bento. Irónicamente Carvalho actualmente es uno de los técnicos adjuntos de Portugal, y en aquella ocasión recibió una sanción de un año.
El castigo no fue mayor “teniendo en cuenta la trayectoria deportiva del jugador”, escribió entonces la FPF, y para sumar a la ironía, Cristiano, ya más que consagrado en aquellos tiempos dentro de la Selección, fue tajante con respecto a su compañero madridista en esos años: “Nadie tiene un puesto asegurado en la selección, no hay puestos para unos u otros. El que sea mejor, ese es el que jugará”.

