Hablar de la próstata todavía pone nerviosos a muchos hombres. Algunos cambian de tema, otros se hacen los desentendidos y no faltan los que prefieren aguantar las molestias antes que sentarse frente a un urólogo. Contra esa costumbre arremetió un especialista que ¡habló sin pelos en la lengua! El doc Hernán Codas puso sobre la mesa la importancia de la prevención del cáncer de próstata y tiró que la frecuencia de las eyaculaciones y comer un tomate por día ayudan a prevenir el cáncer de próstata.
El médico mencionó una investigación al respecto en la que se encontró una relación entre una mayor frecuencia eyaculatoria y un menor riesgo de desarrollar esta enfermedad. “Si uno tiene permanentemente 21 eyaculaciones al mes, ya sea con el sexo o con la masturbación, prácticamente desaparece la posibilidad de tener cáncer de próstata. Eso dice un estudio que se hizo”, contó a Crónica.
Señaló que la eyaculación permite expulsar parte del líquido prostático y planteó que este mecanismo podría tener relación con los resultados observados en las investigaciones.
Como si las 21 eyaculaciones mensuales no fueran suficientes para llamar la atención, el especialista sumó otro consejo: comer tomate rojo todos los días. “El principal aliado de la próstata masculina para prevenir el cáncer es mantener una vida sexual activa y comer un tomate rojo por día”, sostuvo.
El médico destacó el licopeno, una sustancia antioxidante presente en el tomate que ha sido investigada por sus posibles beneficios para la salud prostática.
Incluso compartió una recomendación que, fiel a su estilo, hizo entre bromas y consejos directos: “Yo a mis pacientes les digo: ‘Agarrale un tomate, chamigo, ponéle aceite de oliva, un poquito de sal y metele un tomate entero todos los días’”, he’i. El especialista no se guardó nada al ser consultado sobre el tabú en nuestra sociedad, al tratar el tema de la salud masculina. Cuestionó especialmente el temor que sienten algunos hombres ante el famoso tacto rectal, un procedimiento que todavía genera vergüenza y resistencia. “El hombre es muy reacio a la consulta con el urólogo, sobre todo. Pero tarde o temprano vas a terminar en manos del urólogo o del sepulturero”, he’i.
“Muchos se van a terminar con curanderos”, he’i
Según explicó, algunos pacientes dejan pasar el tiempo y buscan ayuda cuando ya tienen dificultades para orinar o cuando la enfermedad se encuentra avanzada. Otros, incluso, recurren primero a curanderos. “Cuando las cosas se complican, cuando se produce una obstrucción urinaria o aparece un cáncer invasivo, al final el paciente tiene que terminar en manos de un urólogo. Muchos se van a terminar con curanderos; no te vayas a extrañar”, manifestó.
Para el especialista, uno de los grandes problemas es que muchos paraguayos creen que, si no sienten dolor, no están enfermos, porque acá se “relaciona la enfermedad con el dolor o con algún síntoma. Si el paciente no siente nada, piensa que está bien”.
El cáncer se puede desarrollar sin que se pille nadaite ra’e
El cáncer de próstata puede desarrollarse sin presentar síntomas en sus etapas iniciales. Por eso, esperar a que aparezcan molestias puede retrasar el diagnóstico.El médico recordó que los hombres deben visitar un profesional e iniciar los controles a partir de los 50 años y desde los 45 si tienen antecedentes familiares con cáncer de próstata.
Entre las herramientas de evaluación se encuentran el análisis de PSA en sangre, el examen físico y, cuando corresponda, estudios por imágenes como la resonancia magnética.

