José Villagra, delantero del Pilcomayo y figura ante Colonial, marcando doblete, charló con Crónica y contó las dificultades que tuvo que sortear para llegar a gozar del momento dulce. “Toto” gatilló que superó una depresión luego de quedar fuera de Olimpia, laburó en un minimercado y remarcó que presintió que iba a convertir el gol del campeonato. “La palabra tiene poder”, he’i.
“Todos los días convivo con mis amigos y justo un día antes del partido estábamos compartiendo y les dije que sería lindo que yo pueda meter el gol del campeonato, imagináte que eso pasó. Eso fue lo primero que me vino a la cabeza al marcar. Como se dice, a veces la palabra tiene poder”, le bajó de entrada.
“El grupo está muy feliz, desde el principio supimos lo que queríamos, teníamos esa ambición de ganar un campeonato, fuimos punteros siempre y en ningún momento bajamos la guardia, eso habla muy bien del grupo”, siguió.
“Todos fuimos uno, dirigentes, jugadores y también la gente que nos acompañó, esa fue una de las claves también”, expresó.
Villagra, quien pasó de Independiente de Campo Grande a Olimpia, manifestó el duro golpe que le generó no jugar y que al año volviera a su club de origen. Señaló que “entré en depresión cuando salí de Olimpia y volví a Independiente, pensaba que era un retroceso, me jugó una mala pasada al terminar el torneo porque tardaba en iniciar y ya no me cubrían mis gastos, mi cabeza estaba muy frágil porque tenía que darle de comer a mi hija. Muchas cosas conllevan eso”, explicó.
“Le dije a mi mamá que ya no quería jugar. La gente piensa que es fácil ser jugador, no sabe lo que es para uno no ser convocado, vos sabés que sos mejor que alguien y el técnico no ve eso, muchas cosas pasan. Un año trabajé en un minimercado, hasta que un amigo me llamó y me preguntó si no quería jugar el Nacional B en Saltos del Guairá. Ahí empezó nuevamente mi carrera”, acotó.
“Gracias a Dios ahora me está saliendo todo bien, yo no creía que podía pasar por eso (depresión), pero me ayudó también las puteadas que me daba mi mamá porque llegaba a las 6:00 de la mañana en casa luego de trabajar y me decía: ‘esto pio es lo que vos querés para tu vida, estar encerrado y casi no tener tiempo ni vida me decía’”.
Agregó que estuvo “rodeado de muchas personas que querían sacar beneficios, caí en muchas mentiras, pero bueno, gracias a todo lo que me pasó tengo nuevas amistades que yo sé que no me van a dejar solo. Mi mamá y amigos fueron el impulso para que yo esté bien hoy día”, señaló.
“Me enfoco en volver a jugar
en la Primera o Intermedia”

En cuanto a su experiencia en la Primera C y los objetivos que se traza, José he’i que quiere “ir paso a paso y volver también a donde pertenezco, uno no sabe lo que le depara el destino, pero me enfoco en volver a jugar en Primera o Intermedia”, declaró.
“En la categoría C es muy difícil jugar, hay muchos roces, los jugadores son más agresivos en la marca, es todo muy físico. A mí me sorprendió mucho ya que es mi primera vez en esta categoría. Antes de llegar a Pilcomayo estaba jugando en la Liga de Emboscada. Fue mi primera experiencia en esta categoría y salir campeón es muy lindo”, cerró el pelotero de 26 años.

