El encuentro tuvo sus emociones desde los primeros minutos y ofreció un buen espectáculo en la primera etapa, pese a que no se registraron goles.
En el complemento no cambió mucho la película. La lucha seguía pareja, tanto Nacional como Guaraní buscaban el desnivel. Y la clave estuvo en las piezas de repuesto de los entrenadores. Bernay mandó a la cancha a Hugo Iván Valdez, quien se encargó de abrir el marcador tras una excelente asistencia de su tocayo Hugo Adrián Benítez.
El tanto en contra golpeó duro a los aborígenes. Decayeron totalmente y quedaron expuestos a más goles y ligó el segundo sobre la hora con la segunda conquista de Ignacio Bailone. Fue lo último del juego donde la Academia terminó festejando la transitoria punta, esperando ver qué sucede con los demás punteros.

