El sangriento doble homicidio ocurrió en la urbanización Aqualanzo, ubicada en la zona norte de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. El comandante general de la Policía confirmó la aprehensión de la compatriota y señaló que el caso huele fuertemente a narcotráfico.
Entre las hipótesis principales que manejan los investigadores figura la disputa por un pesado cargamento de marihuana. Agentes policiales continúan con las pesquisas para aclarar las circunstancias de los disparos y descubrir la red completa detrás del atroz ataque.
El abogado Carlos Rondón aseguró que la paraguaya estaba en la casa solo por trabajo. Afirmó que la compatriota no tenía ningún vínculo familiar con los brasileños acribillados. Según la versión de la defensa, la mujer se hallaba en el baño al escuchar los plomazos.
Muerta de miedo por ser atacada, se escondió todita hasta que pasó el peligro. Pese a sus dichos, la gran incógnita es qué laburo hacía en esa misteriosa vivienda. El abogado se hizo el desentendido y no aclaró públicamente a qué se dedicaba la doña. Autoridades bolivianas la aprehendieron al toque tras confirmarse el doble asesinato.
Los investigadores buscan desenredar el atroz ataque y la presencia de la mujer en el lugar. Por de pronto no hay pruebas públicas de que haya apretado el gatillo en el crimen. El caso sigue dejando picando la duda sobre qué hacía realmente la compatriota ahí.

