La desesperación también tiene cuatro patas y ladra, maúlla y mira con miedo cuando el agua comienza a llevarse todo a su paso. En Ayolas, departamento de Misiones, la crecida del río Paraná no solo dejó a numerosas familias fuera de sus hogares, sino también a cientos de animalitos que quedaron atrapados, esperando que alguien llegue a rescatarlos.
En medio de esta dramática situación, los integrantes de SOS Animal Ayolas se pusieron las pilas y salieron a salvar a los peluditos que no pueden pedir ayuda con palabras, pero que también sienten miedo, frío y hambre.
Sandra, una de las voluntarias que está al frente de esta noble tarea, contó a Crónica que hasta el momento ya tienen registrados 262 perros y gatos rescatados, mientras continúan los trabajos en las zonas inundadas y en los albergues donde se encuentran las familias evacuadas.
“Tenemos voluntarios que se meten al agua para rescatar a las mascotas que todavía quedan en las zonas inundadas. Otro equipo está afuera, recorriendo los albergues, llevando asistencia veterinaria y repartiendo alimento balanceado”, contó.

Pero la ayuda no se limita a los perros y gatos. Con el apoyo de bomberos, la Prefectura y otros voluntarios, también se trabaja para poner a salvo vacas, chanchos, gallinas y patos. Cuando encuentran animales silvestres, recurren al Refugio Siyus para que sean rescatados y trasladados a un lugar protegido.
“Al principio, el agua iba subiendo de a poquito y las primeras familias eran reubicadas. Pero de repente todo fue rapidísimo. Se abrieron las compuertas y en unas horas ya teníamos tres barrios inundados. Fue un grito desesperado de SOS, de auxilio, de emergencia”, recordó con angustia.
Ante la desesperación, el equipo lanzó un llamado urgente para que más personas se sumaran a los rescates. “Esa noche y al día siguiente muchísima gente voluntaria se sumó. Llegamos a rescatar 116 animales en un solo día”, contó Sandra.

Las escenas que encontraron fueron desgarradoras. “Es una situación demasiado triste, realmente no te puedo explicar. Encontramos animalitos en los árboles y en los techos de las casas que estaban bajo el agua, es muy triste, pero tenemos que seguir, porque esto va para largo y nos necesitan. Tenemos que estar fuertes para aguantar todo lo que está pasando y todo lo que se viene”, expresó.
Detrás de cada rescate hay una vida que lucha por sobrevivir y un voluntario que, aun con el corazón apretado, vuelve a meterse al agua para intentar salvar a otro peludito. “En el 2023 tuvimos cuatro campamentos nada más y la inundación duró exactamente un mes. Ahora ya tenemos muchos más lugares de evacuación y muchísimas más familias afectadas. Imagináte la magnitud de esta inundación, hasta la fecha ya tenemos 17 campamentos para ubicar a las mascotas”, señaló.
Necesitan ayuda para alimentar a los animalitos
La preocupación aumenta porque, según las previsiones que mencionó, la emergencia podría extenderse entre tres y cuatro meses. Eso significa que los rescatistas deberán seguir alimentando, cuidando y brindando atención veterinaria a cientos de animales durante un largo periodo. “Necesitamos a parte de alimentos, insumos para castrar a las mascotas y cuando todo se normalice devolverlos ya todo sanitados para que no se reproduzcan en los refugios”, he’i

La tarea es enorme y los recursos comienzan a escasear. Por eso, los voluntarios apelan al corazón solidario de la gente.
