Fulgencio Yegros, vicecampeón en la Primera C tras golear al General de Campo Grande por 3-0 y tras consumarse el empate del “Matarife” 1-1 con Juventud, se quedó con el segundo cupo de ascenso y es nuevo equipo de la primera B.
Adan Amarilla, docente y entrenador de Fulgencio Yegros, charló con Crónica sobre el laburo realizado para llegar al objetivo. El técnico, de 44 pirulos, tuvo su primera experiencia cómo técnico de un grupo que milita en una categoría jetu’u, se refirió a las claves del ascenso, mencionando que “me siento muy bien, satisfecho y agradecido”.
“No quiero decir que me siento pagado de mi mismo, porque seguramente hay cosas que debo seguir trabajando, pero me di cuenta que puedo y tengo la capacidad de organizar un equipo profesional, de hacerlos jugar como a mí me gusta”, tiró de entrada.
“Hay muchos factores que hicieron que hoy Yegros ascienda, fuimos mentalmente muy fuertes, porque arrancamos nuestra racha estando séptimos, supimos tenernos paciencia, en las malas estuvimos unidos y juntos, fuimos muy valientes para levantarnos y jugar”, explicó.
“A mí me llamaron para armar un proceso de transformación en el club, dónde la idea es poder ascender y estabilizarse, no la de subir y enseguida bajar nuevamente. No estar cambiando permanentemente los planteles. Que en corto a mediano plazo los jugadores sean del club, que no se apuren en salir y cosas por el estilo”, contó.
Amarilla, experto en trabajar con niños, ya ha formado parte de cuerpos técnicos, pero el cuadro de Ñemby le dio la posibilidad de ser cabeza de grupo.
“Me reconozco siempre como un entrenador hecho al lado de los niños, ellos formaron parte fundamental de mi y explican mi perfil profesional porque me hicieron entrenador. Eso me permitió formarme, conocer metodologías, y si bien tuve la posibilidad de trabajar en primera división como asistente, esta es la primera vez que asumo el mando de un equipo principal, de gente grande”, siguió.


