Los Linces aguaron la fiesta y evitaron una posible tragedia sobre dos ruedas en Yatytay. Unos cuantos mototukas andaban jugando a los acróbatas sobre la transitada ruta PY07. Hacían peligrosas piruetas desafiando al destino y poniendo en jaque a los automovilistas.
Los uniformados motorizados les cayeron de sorpresa en seco y les cortaron el show raudamente. Al momento del cateo, ninguno de los arrieros tenía sus papeles en regla ni cédula verde.
Como castigo ejemplar, no les quedó de otra que empujar sus motos bajo el solazo. Los osados motociclistas hicieron una kilométrica procesión a patita limpia hasta la comisaría. Una patrullera los fue escoltando despacito para evitar que alguno intente hacerse del vivo.
Los vecinos aplaudieron la intervención que evitó una segura internación o pollada benéfica. Los biciclos quedaron incautados en la sede policial hasta que sus dueños regularicen todo.

