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¡Diomio! Conductora de TV contó la pesadilla que vivió 4 años atrás

Se cumplieron 4 años del incidentado vuelo 1325 de Latam Airlines que cubría Santiago de Chile y Asunción, que tuvo que aterrizar de emergencia en el…

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Se cumplieron 4 años del incidentado vuelo 1325 de Latam Airlines que cubría Santiago de Chile y Asunción, que tuvo que aterrizar de emergencia en el aeropuerto internacional Silvio Pettirossi con 48 pasajeros a bordo.

La aeronave había se había desviado a Foz de Iguazú para esquivar el mal tiempo y a la vuelta para la capital, se encontró de nuevo con una tremenda tormenta, granizos enormes y una turbulencia extrema que sacudió el avión todo el viaje, llegó a destino con la parte frontal destrozada y con un solo motor funcionando. Un milagro y el py’a guasú del piloto evitó una feroz tragedia.

Pabla Thomen estaba en ese vuelo y recordó lo mal que pasó en ese momento.

Contactamos con ella para saber más sobre las consecuencias psicológicas y los miedos que de dejó el vuelo de terror que pasó con su hijita Alma.

¿Cómo te diste cuenta de que algo andaba mal en el vuelo?

-Cuando el piloto nos pidió que nos pusiéramos en posición de impacto. Como lo solemos ver en las películas, con las manos apoyadas en el respaldo del asiento delantero y con la cabeza agachada.

¿Llegaste a tener contacto con otros pasajeros de ese vuelo?

-Mi hija estaba muy alterada, tenía dos años en aquel entonces, todavía no hablaba y no entendía lo que pasaba, con sus patadas desabrochó dos veces mi cinturón. La segunda vez que lo desabrochó, ya no pude soltarla para abrochármelo debido a las turbulencias. Era peligroso soltarla y fue ahí cuando pedí a gritos que alguien me ayudara. Apareció un hombre, se sentó a mi lado y tomó a Alma, me abroché el cinturón y de los nervios empecé a vomitar. El hombre, que se llamaba Gerardo, nos abrazó para protegernos para el aterrizaje forzoso que, según el piloto, tendríamos. Pero porque Dios es grande y los pilotos valientes, aterrizamos, todos a salvo. Fue un milagro".

-¿Qué hiciste en ese momento antes de aterrizar?

-La abracé fuerte y me despedí de ella cuando el piloto dijo que tendríamos un aterrizaje forzoso. El piloto nunca se rindió y fue el aterrizaje más suave que tuve en mi vida. Fue un milagro.

-¿Cómo encaraste la situación cuando te tocó volar de nuevo?

-Viajé sola, sin mi hija y medicada, tenía que enfrentar mi miedo a volar, lo hice sola al año siguiente, después de un largo proceso de tratamiento psiquiátrico, medicación y terapia EMDR

- ¿Solo volar te genera angustia o ahora, con todas estas tormentas locas, te vuelve algún recuerdo?

--Solo volar, y más aún si es con mi hija.

No pudiste dormir en la cama esa noche. ¿Cuánto tiempo te duró esa sensación?

-Solo fue esa noche, sentía que mi cuerpo vibraba. Me contuve durante todo el vuelo para no transmitirle mi miedo y angustia a mi bebé. Tenía miedo de que se me cayera de la cama si yo ya no despertaba, dormimos en el suelo de la sala, sobre almohadones. Mi papá durmió en el sofá para estar cerca de nosotras, cuando mi hija se durmió, colapsé, empecé a llorar y a temblar abrazada a mi papá.

- ¿A tu hija le quedó algún trauma de ese vuelo?

-Sí, pero su cuerpo recuerda solo el movimiento del avión. Cuando este despega y hace los giros para tomar la ruta, se activa su recuerdo y veo miedo en su rostro, durante todo el vuelo le hablo de cosas divertidas, hacemos actividades y lleva auriculares para escuchar música o ver películas. Y durante las dos horas y media que dura el viaje de Chile a Asunción, suprimo mi miedo y finjo que es el viaje más divertido que he tenido.

-¿Viaje por aire más rápido o por carretera en auto por tiempo?

-Prefiero viajar por tierra y, en lo posible, evitar los vuelos.

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