¡No hay caso luego con el paraguayito! En J. Eulogio Estigarribia, departamento de Caaguazú, algunos visitantes no se conforman con admirar los hermosos campos de girasoles y sacarse unas fotitos para las redes sociales. Se meten voi en la plantación, cortan las flores y se llevan ramos enteros, como si estuvieran en el patio de su casa.
En videos que circulan por las redes sociales se ve cómo varias personas ingresan al cultivo y arrancan los girasoles, sin importarles los carteles que piden, por favor, que no corten las flores.
¡Ni ahí están! Se hacen del ñembotavy y salen campantes con las manos llenas de girasoles. Los propietarios ya ikueráima de esta situación, porque cada flor arrancada representa una pérdida para quienes trabajan, cuidan y mantienen este hermoso atractivo. Ante la falta de respeto de algunos visitantes, anunciaron que reforzarán la seguridad para evitar que sigan haciendo de las suyas. Y como siempre, por culpa de unos cuantos, terminan pagando todos.

El campo de girasoles, ubicado al costado de la ruta, es un espectáculo natural que invita a disfrutar, admirar y sacar lindas fotos. Pero eso no significa que uno pueda entrar a llevarse las flores como recuerdo. En las redes sociales no tuvieron piedad con los inadaptados y les llovieron las críticas.
Varios internautas recordaron el caso del yacaré yrupẽ de Piquete Cué y que también fue víctima de quienes, en vez de conformarse con admirar su belleza, se llevaron la planta. Incluso, se hizo viral la imagen de una señora que la transportaba sobre la cabeza. Ahora, con el escándalo de los girasoles, los internautas ya dicen que aquella doña tiene competencia. Al final, parece que en el lugar solo va a quedar el cartel que dice: “Prohibido cortar”.

