Un mitã’i de 5 añitos terminó con la cabeza trancada dentro de una olla a presión en su casa en Minga Guazú. En un descuido, el péndex usó el pesado utensilio de cocina a modo de casco. Al querer sacarse el “sombrero” de hierro, la olla quedó atorada y no hubo caso de moverla.
Familiares desesperados pidieron socorro a los bomberos voluntarios para rescatar a la criatura. El teniente René Rejala contó que sentaron al nene en el sofá y le buscaron la vuelta para salvarlo.
Evitaron usar amoladoras o sierras para que el borde del metal no le corte la oreja ni la cabeza. Con infinita paciencia lograron destrabar la olla y el pequeñito salió ileso y sin un solo rasguño.

