La primera etapa del Transchaco Rally estuvo purete de principio a fin. Sin ser un colador, como en muchas ediciones anteriores ya pasó en la jornada inicial, el arranque de la prueba motor más dura de nuestro país brindó emociones y, sobre todo, mucha expectativa entre los amantes del deporte tuerca que siguen de cerca el desarrollo de la competencia.
Y como era de esperarse, el desafío de encarar los caminos chaqueños es grande y si los pilotos no toman las debidas precauciones, en un syky pueden quedar fuera de circulación.
La lucha estuvo entre los primeros, justamente quienes lograron las mejores ubicaciones en las pruebas de clasificación, que fueron Fabrizio Saldívar, Ale Galanti, Miguel Saldívar, Diego Domínguez y Tiago Weiler.
Y entre el inmenso talcal, un poco de barro y los problemas propios de la máquina, el campeón del Rally del Paraguay, Diego Domínguez, hasta ligó una picadura de káva. Al término del tramo Ocho Cué contó que llegó “con algún susto de cosas que se fueron rompiendo, creo que me picó una avispa en la espalda también”, opoimi el corredor. Pero al toque tranquilizó a la gente diciendo que “por suerte no soy alérgico”.
Sobre el desarrollo y lo que resta de la competencia, el mundialista dijo que “hay que llegar al domingo para que el Chaco te pueda elegir, así que vamos a lo nuestro y disfrutando. Siempre queremos meterle a fondo, hay veces toca hacer eso y así nos vamos”, sostuvo avei Domínguez.

