Dicen que cuando las aguas suben y la necesidad golpea las humildes casas de la Chacarita, una misteriosa mujer sale a recorrer el barrio, golpea puertas y pide ropa y alimentos para las familias afectadas. Lo escalofriante es que lleva años muerta.
“En Asunción se habla de una pora muy particular, una mujer que, según cuentan, no descansa ni después de muerta y que tendría una misión bastante especial: ayudar a los más necesitados de la Chacarita”, contó a Crónica el historiador David Galeano
.Su nombre es Francisca Villalba. Su tumba está en el Cementerio del Sur, pero su fama va mucho más allá de las paredes del cementerio. “Allí, hay un enorme panteón repleto de placas y azulejos con mensajes como ‘Gracias, Francisca, por los favores recibidos’ el cual es testigo de la devoción que despierta entre quienes aseguran haber recibido su ayuda”, explicó el historiador.
La leyenda cuenta que Francisca aparece especialmente cuando la Chacarita atraviesa momentos difíciles, sobre todo durante las inundaciones. Según los relatos, sale a recorrer las calles, golpea las puertas de las casas y pide ropa, alimentos y cualquier ayuda para las familias damnificadas.Galeano recordó que su tía tuvo una experiencia con Frnacisca, años atrás.
“Según me contó, un día una joven llegó hasta su casa y le pidió ayuda. ‘Señora, soy de la Chacarita, tengo dos hijitos y estoy necesitando ropa usada y comida. ¿No tendrá algo que pueda darme?’, le dijo la chica, mi tía contó que era una persona normal, que hablaba con normalidad y recorrió su barrio pidiendo ayuda a numerosas familias”, contó.
Al colaborar se llevó el susto de su vida
La mujer quiso colaborar y recordó que tenía guardada una buena cantidad de ropitas que ya no utilizaba su nieto. Le pidió a la joven que esperara mientras buscaba las prendas, pero la visitante le respondió: “Por favor, señora, déjele las cosas a su vecina. Ella ya sabe que va a ayudarme y después me lleva todo a mi casa. Yo voy a seguir recorriendo para conseguir más ayuda”, he’i.La tía de Galeano habló con su vecina, juntaron las donaciones y decidieron llevarlas personalmente hasta la Chacarita.
Después de recorrer las callecitas y buscar bastante, finalmente encontraron la humilde vivienda.“Allí las recibió una señora mayor, quien resultó ser la madre de Francisca. Las mujeres entregaron la ropa y los alimentos, hasta que la anciana les mostró una fotografía de su hija. Al reconocer el rostro de la joven, preguntaron por ella. La madre, con lágrimas en los ojos, les contó que Francisca había fallecido hacía aproximadamente dos años. Las dos se quedaron con la boca abierta”, recordó el historiador al relatar la experiencia de su tía.”, he’i.
Francisca había sido asesinada y tiraron sus restos en el cementerio
“Según cuenta la historia, a Francisca la habían asesinado al costado del río en la cercanías del cementerio que se estaba inaugurando y sus asesinos dejaron sus restos en el Camposanto. Es impresionante el panteón que le hicieron los que aseguran haber recibido favores de ella. La tumba esta ubicada hacia el Penal de Tacumbú, al llegar a la cruz mayor se dobla a la derecha y en el fondo está el enorme panteón, pero la tumba original donde está el cuerpo de la mujer está ahí al lado.”, dijo.

