No hay tu tía con el Chaco. Indomable, duro y cruel con la mayoría, pero reserva la gloria para sus elegidos. La edición 51 del Transchaco Rally cerró ayer otra página en su historia, dejando atrás nube de polvo, metal retorcido y un nuevo “Rey del Polvo” que supo esperar su momento para dar el salto y quedarse con el título.
Y así, el rugir de los motores en la última etapa fue el eco de una batalla épica que terminó consagrando a Migue Zaldívar Jr. y su copiloto Adolfo González como los monarcas absolutos del Chaco a bordo de su Škoda Fabia RS Rally 2.
En la última jornada comenzaba con Alejandro Galanti, la leyenda viviente, buscando su séptima corona. Había tomado la punta el sábado tras el abandono del menor de Fau Zaldívar, cuyo motor dijo basta en la PE14 cuando dominaba a placer. Galanti inició el domingo con la ventaja del zorro viejo, pero el Chaco nunca respeta jerarquías. Apenas 39 segundos lo separaban de Migue Zaldívar, un margen demasiado estrecho en el desierto verde.
Y toda la historia cambió cuando llegaron a la temida Prueba Especial 18 (Ruta Transchaco-Picada Histórica). El Toyota GR Yaris Rally2 de Galanti se encontró de frente voi con la hostilidad del talco y las picadas ciegas, que eran muy jetu’u. Y en una fracción de segundo voi el líder volcó. El golpe seco contra la tierra chaqueña destruyó las ilusiones del piloto de Toyota y le forzó a un abandono definitivo. No fue el único que sufrió este drama; avei Gustavo también tuvo un vuelco espectacular en el mismo tramo, dejando de recuerdo un parabrisas astillado a un fanático, que lo recogió como el más puro trofeo de una batalla.
A partir de allí, Migue no aflojó. Con el camino despejado, pero con la presión del acecho de Tiago Weiler, quien terminó como un digno escolta, a solo 26 segundos.

