¡Se acabó la comodidad y chau privilegios! Santiago Peña no tendrá audiencia por videollamada ni fiscales que vayan hasta donde está. Esta vez tendrá que levantarse de su silla, salir del Regimiento Escolta Presidencial y presentarse personalmente ante la Fiscalía a las 11:30 para declarar.
El Ministerio Público ya avisó que no habrá trato especial. Ahora le toca caminar como cualquier hijo de vecino. Sin coronita, sin atajos y sin que nadie vaya a buscarle para tomarle declaración. ¡Hicieron valer la igualdad ante la Justicia también para los que estuvieron en el poder!

