Con la ayuda de docentes, padres y directivos prepararon el típico menú en el local escolar, en donde los más pequeños fueron los que más disfrutaron de la emocionante experiencia del chipá apó, tradición que mantiene la institución desde hace 29 años.
Los niños, niñas y jóvenes elaboraran la masa de almidón y harina de maíz, mezclándola con los distintos ingredientes, hasta moldear las chipas, siguieron todo el proceso hasta que llegaron al momento más emocionante que era saborear la producción.
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