“Atravesé un momento de debilidad. Me excedí con el alcohol”, comenzó relatando. Dijo que el hecho fue caratulado como “tentativa de agresión familiar” pero no es lo que ocurrió. Contó que vive con sus padres, a quienes ama y cuida y que jamás les haría daño.
“Sí, reconozco que hubo un momento de tensión tras la pérdida de una llave, que creía que había quedado dentro de mi camioneta, lo que me llevó a un impulso de romper el vidrio”, situación que generó preocupación en su familia. Afirma que hubo altercado verbal pero nunca físico.


