JOVINO MENDOZA, EXPELOTERO Y ENTRENADOR DEL ALBIVERDE

El entrevistado de Crónica contó que con apenas 30 años de edad dejó de chutar para dirigir al club de sus amores, consiguiendo ese mismo año un campeonato

| Por Natalia Delgado
Equipo de Rubio Ñu con Jovino Mendoza, segundo parado de hacia la derecha; debajo suyo, Félix Catalino Chilavert, en cuclillas.

Por Gerardo Benítez Monges

Jovino Mendoza, que nació en el corazón mismo de Santísima Trinidad, es uno de los pocos expeloteros que, tras colgar los botines, se quedó en el club donde chutó para dirigirlo como director técnico.

Equipo de Blooming de Bolivia, con Jovino Mendoza en sus filas.

El expelotero contó que solamente en un club de nuestro medio jugó, con alma y vida, de donde igualmente fue transferido al exterior. Estamos hablando de su querido y eterno Rubio Ñu, con el que consiguió dos títulos como jugador y uno como entrenador.

“Yo estuve en Rubio Ñu desde chiquito, me fiché a los 15 años por ahí, antes de ir al cuartel; he conseguido tres campeonatos con el club, después me fui a Bolivia”, dijo al iniciar el diálogo con Crónica, destacando de paso que prácticamente tuvo que dejar de jugar para ser el DT ñuense, cuando apenas tenía 30 pirulos.

“A los 30 años, yo ya me había recibido de técnico y cuando me pidieron acepté. Fue en 1972, año que salimos campeones y volvimos a Primera División”, señaló orgulloso don Jovino

Defendiendo los colores blanco y verde, en el campo de juego, obtuvo en el año 1963 el ascenso de manera invicta a la Primera, teniendo como compañero de equipo a Félix Catalino Chilavert, padre de José Luis y Rolando Marciano Chilavert, a más de otro título también.

Justamente el “Chila” le envió a Mendoza un mensaje por redes sociales el pasado 2 de marzo, felicitándole por su cumpleaños y recordando que fue compañero de su papá en filas del “Rubio”. Al recordarle el hecho a nuestro entrevistado, dijo a modo de chiste: “Sé luego que soy el ídolo de Chilavert”, y soltó una carcajada de felicidad. Actualmente, y cuando le toca, don Jovino Mendoza va a la cancha, pero ya como el hincha número uno de Rubio Ñu.

Equipo de Rubio Ñu, que competía en la Primera de Honor.

En el fútbol de Bolivia hubo dos clubes que albergaron a Jovino Mendoza, el Blooming y el Deportivo Guabirá de Santa Cruz. “De Rubio Ñu pasé al Blooming y también jugué en Santa Cruz, en el club Guabirá; habré estado cuatro o cinco años en ese país, me fue todo bien”, recordó.

Dijo que, estando en el país boliviano, le tocó dirigir y jugar a la vez, pues contó que ya muy joven se había recibido de director técnico. “En Rubio Ñu también hice eso, pero muy poco”, sostuvo.

En su faceta de técnico también le tocó dirigir a los clubes de Tembetary, cuando el presidente era el conocido empresario don Epifanio Rojas, y Valois Rivarola; incluso con este último se coronó campeón en una temporada.

Jovino Mendoza contó que hace como cuatro años, por recomendación médica, tuvo que bajar la pelota al piso y dejar de lado todo tipo de emociones fuertes. “Yo aún estaba con ganas de seguir trabajando, incluso había ofertas, pero mi médico me dijo que ya no; es que tuve problemas cardiacos y lo mejor era tranquilizarme.

Así lo hice y ahora, cuando me toca ir a la cancha, solo lo hago como hincha, ya no me altero tanto, aunque cuando se trata del club que querés, siempre el corazoncito salta de otra forma”, indicó.

La selección nacional siempre es tema a enfocar, y más con un especialista del fútbol. En ese sentido, don Jovino se asinceró y dijo que, como exentrenador, más allá de opinar, deseó que Paraguay haga un buen papel en la Copa América. “Deseamos lo mejor para la selección, quizás faltan algunos jugadores en este grupo, pero hay que conocer a los que están para utilizarlos bien. Ante Brasil no aprovechamos ciertas circunstancias, pero Dios quiera que las cosas nos vayan mejor en la Copa”, apuntó.

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