RONALD DOMÍNGUEZ. El gran capitán del éxito

Está en el club desde el 2015. Vivió un descenso y los dos logros recientes. Arrancó en un grande, estudió una carrera y tiene un sueño por cumplir. Conocé un poco más de su historia.

| Por Alex Noguera
Con profesionalismo y mucho sacrificio, Ronald Domínguez se convirtió en el líder de Tacuary, que ascendió a Primera.
  • POR JUAN V. DUARTE

Conjuga calidad futbolística y liderazgo. Cuando Ronald Domínguez (29) llegó a Tacuary en el 2015, le esperaban momentos no tan buenos, que después se verían recompensados por la gloria de dos ascensos sucesivos. Hoy disfruta el regreso del equipo a la categoría privilegiada, luego de un torneo muy sacrificado y competitivo.

“Sinceramente es un momento especial, ahora que todo ya pasó, asimilamos y valoramos un poco más lo que logramos. Empezamos muy mal, prácticamente estábamos en zona de descenso, pero luego, con la unión y la fe del grupo que formamos, logramos este ascenso que nos llena de orgullo”, comentó de entrada.

Justamente ese aspecto le señalamos, como una especie de discurso de todos los integrantes del plantel, al hablar de lo conseguido.

“Y todos te van a decir lo mismo, porque realmente hubo mucho compromiso de parte de todos, sumado a eso, el trabajo del cuerpo técnico y ni qué decir de la directiva, que siempre cumplió con nosotros. Yo te lo puedo decir con propiedad, porque hace 6 años que estoy en el club y nunca me debieron un solo guaraní. Eso habla también que se hicieron bien las cosas en todos los sentidos”, remarcó.

Para Ronald, representará un sueño jugar en Primera, porque pese a haber arrancado muy joven, nunca tuvo la oportunidad de hacerlo. “Será un orgullo también para mis padres verme ahí, ojalá se pueda dar.

Mi idea no es solo jugar, sino tratar de resaltar en mi trabajo, para eso ya me estoy preparando bien en todos los sentidos”, concluyó.

Dejó un año el fútbol para “liberarse”

En el lavadero que maneja con su hermano. Además ya es licenciado en Administración de Empresas.

Ronald hizo todas las inferiores en Cerro Porteño, pero ante la falta de oportunidades, decidió ir a probar suerte en Tigres de México. “Allá me fue todo bien, pero como me fui sin comunicar nada a Cerro, cuando vine acá, no me quisieron dar mi pase. Reconozco que por mi juventud tomé una mala decisión.

Tenía propuestas de seguir en Cerro, pero decidí dejar un año para liberar mi pase y así lo hice”, añadió el volante.

Carrera de Administración, un lavadero y hasta chofer de Uber

Ronald espera ansioso su debut en Primera.

Ronald es un laburante total. Y tuvo que hacer un montón de cosas para sostenerse cuando la sitú difícil así lo requirió. “Vengo de una familia muy trabajadora. Mi papá tenía un lavadero y cuando estaba en la Primera B, hace tres años, decidí agarrar totalmente el negocio y me fue bien”, comentó. A la par estudió la carrera de Administración de Empresas, que culminó. Próximamente defenderá su tesis. “El año pasado también trabajé en Uber y Bolt, porque por la pandemia casi no hubo actividad y había que hacer algo. Ndaipóri ajapo’ýva”, le bajó. Un crack total.

El sueño de enfrentar a Riveros

Debutar en Primera División ya será un sueño cumplido para Ronald, pero lo sería aún más por un deseo que tiene desde hace mucho: enfrentar a Cristian Riveros, su ídolo en el puesto.

“El que siempre me gustó y ojalá lo pueda enfrentar es Cristian Riveros. Me gusta su forma de jugar y por su profesionalismo. Imaginate, con la edad que tiene sigue compitiendo, incluso mucho mejor que muchos en el puesto”, afirmó.

Agregó que “en los clubes donde jugó siempre rindió, por eso siempre fue un referente para mí”.

¿Le vas a pedir su camiseta?, le preguntamos. “Sí o sí, eso seguro, si se da”, concluyó.

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