- POR OSCAR PATIÑO RIVEROS
Una de las frases más utilizadas en el día a día es “el hombre propone y Dios dispone”. Y más allá de la creencia religiosa que cada uno tenga, la deducción es fácil. Muchas veces hacemos planes, tenemos sueños y al final la vida nos cierra la puerta en la cara y nos obliga a cambiar todo.
Es lo que pasó con César Enrique Brizuela Ramírez (37 años), quien a los 17 años estaba jugando en el club Cerro Corá de Campo Grande, soñaba con tener una gran carrera y brillar en la selección nacional; sin embargo, un problema cardiaco le “cortó las piernas”.

Sí, tuvo que dejar el fútbol cuando aún estaba dando los primeros pasos hacia el profesionalismo; sin embargo, al poco tiempo de colgar los botines ya comenzó a trabajar en lo que hoy es su profesión, la de técnico.
Actualmente es el DT de la Sub 18 de Libertad, que acaba de ganar el torneo Clausura. “Siempre quise ser futbolista, sin embargo a los 8 años ya se me detectó el problema cardiaco, pero lo iba llevando muy bien hasta que a los 17 años, mi médico me dijo que él ya no puede autorizarme seguir jugando, que mi vida estaba en peligro y dejé de jugar. Al terminar el colegio estudié para ser técnico y hoy en día me sigo capacitando porque quiero llegar a Primera División”, dijo César en charla con Crónica.
Su primera experiencia ya como adiestrador lo hizo en Cerro Corá, trabajando en las categorías Sub 16 y Sub 18 y en su primer año ya ganó un título con la Sub 16. Desde el 2006 que está en el Guma, al que califica como una institución modelo.

Tras culminar sus estudios de técnico se recibió de Lic. en Ciencias del Deporte y Lic. en Educación Física.
Por un breve periodo fue ayudante de campo de Juan Samudio en el primer equipo de Libertad, cuando el “Mágico” reemplazó a Gustavo Morínigo.
“El trabajo en las inferiores es a largo plazo, eso es así”

Brizuela Ramírez la tiene muy clara a la hora de hablar de cómo se debe trabajas en las inferiores, “El trabajo en las inferiores es a largo plazo, eso es así, no hay otra forma de encarar las cosas. Es a largo plazo, se debe tener paciencia e invertir mucho, tal vez por eso a los clubes les cuesta hacer ese trabajo. El tiempo de inversión y trabajo es mínimo de 5 años, mínimo”, señaló.
En este sentido Libertad viene haciendo muy bien las cosas porque tiene una infraestructura muy buena para poner en marcha sus proyectos.

“Nosotros somos padres, tíos y hermanos de los jugadores”
Otro de los puntos claves a la hora de formar chicos y encaminarlos para que lleguen a Primera División y triunfen es el “soporte familiar”. El actual DT de la Sub 18 de Libertad contó que en todos estos años en la entidad de Tuyucuá tuvo que hacer de papá, tío, hermano, hacer de familiar de los atletas, quienes llegan al club en una etapa donde más precisan de ese respaldo de las personas de su entorno.
“Para nosotros no es tarea fácil trabajar con chicos, muchos de ellos vienen del interior, muchos de ellos nunca antes habían salido de sus casas y nosotros somos padres, tíos y hermanos de los jugadores”, acotó.

