Acuña siempre vivió luchando en una sociedad que poco o nada es inclusiva con personas con discapacidad física, y su vida hasta podría ser escrita en un libro ya que sigue gozando de la compañía de su querida madre que tiene 91 años y sigue cuidando y mimando a su hijo.
"Yo vivo así, con ayuda de los amigos. Mi mamá también cobra un poco y con eso nos arreglamos. Cuando era niño ni a la escuela pude ir, mi mamá es la que me ayuda siempre" dijo en su momento Pablo allá por el 2017.
El hombre pertenece a una familia de escasos recursos y siempre vive de la ayuda de los vecinos, y cada vez que cumple años le gustaría festejar con la colaboración de la gente ya sea víveres o aporte económico comunicándose con Pablito al número: (0985) 745 - 665.

