Pero, a pesar del monto abonado, esta semana recibió nuevamente su factura de luz con un monto de G. 617.000 y el aviso de desconexión. En su desesperación fue hasta la oficina de la Ande donde le dijeron que el pago nunca ingresó al sistema y que debía ir nuevamente a la boca de cobranza a reclamar.
Para su sorpresa fue hasta el lugar donde pagó y el local estaba cerrado. Los vecinos se aceraron a él y le dijeron que desde varias semana el negocio ya no habría.
Lo cierto es que hasta el momento no hay datos de quien sería el dueño del comercio y la víctima tendrá que pagar la deuda que tiene con la Ande.

