El problema empezó cuando el perro de Blas V. (43) fue atacado por el firulais de su vecino. La situación causó rabia en el hombre quien no tuvo mejor idea que reclamar le hecho haciendo disparos al aire.
Agentes de la comisaría 20° dijeron que los afectados llegaron asustados y con el perro ensangrentado hasta la sede policial para realizar la denuncia.
“Salió despavorido en su moto, estaba con arma de fuego y conduciendo de forma errática en una zona donde se aglomeran niños para jugar. Cuando logramos detenerlo, comenzó a ofendernos, escupirnos. En la Comisaría nos ofreció dinero para liberarlo", relató el comisario Gustavo Paiva.
Según datos el hombre arrojó la suma de Gs. 1.150.000 a los polis para tratar de sobornarlos. Además insultó durante su traslado a los uniformados. Con tanto alboroto al toque se le hizo soplar el aparatito del "ka'u test" y para sorpresa de absolutamente nadie dio positivo.

