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Q'TAL!

Casi dos décadas de casados

CONFESIONES. Santiago Peña y Leticia Ocampos nos abrieron las puertas de su casa y de su intimidad. A los 17 años ya fueron papás. Nos cuentan cómo enfrentaron esa responsabilidad. Él, con todos sus compromisos, no paró de estudiar y trabajar. Y empezó de abajo: cobrador y ordenanza.

EN LA CASA DE SANTI

Homero es un perrito rescatado de la calle, que le regalaron a Santiago. Hoy es un miembro más de la familia.

Son las tres de la tarde. Llegamos a la casa de Santiago Peña, en Santísima Trinidad. Uno podría imaginarse que el ex ministro de Hacienda y precandidato a Presidente de la República vive en una mansión. Pero no, es una casa normal, sin lujos. Al entrar a la sala, el primero en recibirnos es Homero. Es el perrito rescatado de la calle, que hace unos dos meses los activistas de protección animal le habían regalado a Peña. “Tuvimos una reunión muy linda con los animaleros. Y allí me regalaron un perrito. Y aquí está, Homero, hoy forma parte de la familia”, nos comentó sonriente. “Fue en el día mundial del perro callejero”, agregó Leticia. “Tuvimos ya en el pasado un perro que después se hizo muy grande y le dimos a una familia amiga que tenía más espacio en su casa. Ahora, Homero se ganó el cariño de la familia, de acá ya no se mueve. Si se va a otro lugar, va a ser a Mburuvicha Róga”, nos dice nuevamente sonriendo, mientras se dirige al patio, jugando con su mascota.

Durante la sesión de fotos, Leticia y Santiago se toman de las manos, se miran como dos enamorados. Ya llevan casi 20 años de casados y un poco más si sumamos como novios, y dejan notar que el amor los sigue uniendo con fuerza.

Como cuando eran novios, así se muestran, así viven su relación Santiago y Leti.

Se conocieron cuando tenían 16 años, en época de colegio. Y muy pronto tuvieron la prueba de sus vidas, fueron papás estando todavía en el colegio. Había que enfrentar esa dura responsabilidad. “Nosotros con Leti nos conocimos en época de colegio y yo a los 17 años ya fui papá. En el momento fue muy difícil. Parece que se nos venía el mundo encima. Me aferré a mí mismo, a la familia, a los compromisos. Dejé todo en la cancha, no tenía mucho que ofrecer, más que el compromiso”, dijo Santiago y explicó que, justamente, ese compromiso tan fuerte que se le presentó a muy temprana edad le ayudó a madurar rápido. “Con Leti tomamos el compromiso de no casarnos inmediatamente, de terminar primero el colegio. Leti terminó ya en diciembre del 96, en su colegio, Gonzalo nació en febrero. Yo terminé en julio, porque estaba en un colegio con el sistema americano, en el Panamericano de Luque. El día de mi graduación, Gonzalo estaba en primera fila. Fue un momento muy especial.

Leti, ¿te acordás cómo era Santiago como papá, llegó a cambiar los pañales?

Leti: ¡Vos sabés que sí, hasta el pañal le cambiaba a Gonzalo! Él salía del colegio, a las 4 de la tarde, y ya se iba a estar con su hijo. Pasa el tiempo y ahora yo no me imagino ver a un chico de 18 años cambiando pañales.

¿Santi, cómo ves ahora el hecho de haber sido papá muy joven?

A la larga uno ve con mucha satisfacción. Nosotros disfrutamos mucho. Prácticamente crecí con Gonzalo, es mi mejor amigo, mucho estuve detrás de él. Disfruté mucho de la infancia de mi hijo. Al mismo tiempo pude estudiar acá (Economía) y después afuera (masterado en Estados Unidos).

PRIMEROS TRABAJOS Y ESTUDIOS

Santiago eligió la carrera de Economía y Leticia siguió Arquitectura. Él empezó a trabajar siendo muy joven, también arrancó de abajo, como ordenanza.

Muy joven entraste a trabajar en el Banco Central del Paraguay, Santiago.

A los 19 años comencé a trabajar en el BCP, entré con la categoría más baja, como ordenanza. En la biblioteca tenía que acomodar los libros. A la semana ya me transfirieron a Contabilidad, yo quería ir a Estudios Económicos porque estudiaba Economía… Pero antes ya había trabajado de cobrador. Justamente, mi primer jefe, Carlos Aguirre, hablaba de lo magnífico que era el BCP, su infraestructura, todo. Un día le dije, quiero trabajar ahí. Y fui a tomar el examen. Un día, estando en la oficina, llega el fax de una resolución del directorio que me daba aceptación para ser funcionario.

Me aceptaban, pero iba a ganar la mitad. Le expliqué a Leti que allí iba a desarrollarme más profesionalmente, con más proyección. Fui luchando, vi también las injusticias, si eras amigo de alguien podías conseguir la promoción.

Estando en el BCP conseguiste una beca (del Japón) para ir a estudiar en los Estados Unidos, lograste tu masterado y decidiste volver. ¿No se te cruzó por la mente quedarte allá?

Podía quedarme, pero mi compromiso era volver.

¿Qué cargo ocupaste cuando volviste?

Volví a sentarme en el mismo escritorio, a hacer los mismos mandados, las fotocopias, de aquí para allá. También era como derecho de piso. No es que yo vengo con el título y voy a ser jefe.

El título es fundamental, pero la actitud es lo que te permite crecer profesionalmente. Después, en el 2009 renuncié al BCP y fui al Fondo Monetario Internacional. Nos fuimos con la familia con la idea de hacer carrera. Era superimportante el trabajo, pero me fui diciendo “voy a volver”.

Leti: Yo me veía como 10 años allá.

Santiago: Pero después de 3 años se dio la prueba de regresar. Asumí el desafío de volver (para integrar el directorio del BCP).

Leti: No fue la primera vez que me dijo: “preparate, la semana que viene nos tenemos que ir”.

Santiago: La vida nos dio pruebas.

La primera vez que fuiste a Estados Unidos, con la beca, ¿te quedaste un tiempo solo allá, cómo te manejaste, tuviste que aprender a cocinar?

Comida rápida, me arreglaba con eso. Pero yo me arreglo, me das un cortaplumas, me soltás en el monte, no voy a cocinar un venado, pero voy a sobrevivir. Siempre miro el vaso medio lleno.

LA ESPOSA

Leti dijo que le brinda todo su apoyo a Santiago.

Leti, ¿sabés que en las redes las chicas le piropean mucho a Santiago?

Veo, leo, pero si es por eso, las chicas se le tiran, piden selfie jajaja…

¿Y cómo tomás, no te molesta?

No, no me molesta. Obviamente que soy ser humano y si alguna se sobrepasa me voy a molestar, pero no pasó hasta ahora nada de eso. Son solo gestos de admiración.

EL MÁS JOVEN

A sus 17 años ya tuvo que asumir el gran compromiso de ser papá.

A los 19 años, tras pasar un examen de admisión en el BCP, fue contratado como funcionario, para hacer trabajos de ordenanza.

A sus 32 años asumió el cargo de miembro del directorio del BCP. Lo trajeron del Fondo Monetario Internacional, donde estaba trabajando.

A sus 35 años se convirtió en el ministro de Hacienda más joven de Paraguay.

CONSEJO

PARA LOS JÓVENES

El camino no es fácil, es largo y duro, pero vale la pena transitarlo. Demasiado importante es aferrarse a los sueños. Simplemente, dejar todo en lo que te toque hacer. Siempre mi recomendación es que dejen todo en la cancha. El resultado va a ser consecuencia del esfuerzo. Nadie te puede decir qué se puede hace y qué no”.

RECREACIÓN

Por falta de tiempo ya casi no hace actividades recreativas, nos comentó. Muy de vez en cuando, corre unos kilómetros. Alguna vez fue jugador de rugby, también compitió en carreras de ecoaventura, que combina corridas, ciclismo y otras disciplinas de aventura. “La última vez que hice deporte con mucha dedicación fue ecoaventura, en el 2014. Salimos tercero en el ranking nacional”, comentó.

Leti: Siempre me decía que conocía lugares increíbles de Paraguay gracias a la ecoaventura.

Santiago: Subir el Tres Kandu es un ejercicio mental más que físico. Cuando después de 14, 15 horas, parece que el cuerpo no responde, empieza a responder la mente.

FORMACIÓN

Santiago Peña es licenciado en Economía por la Universidad Católica de Asunción, y máster en Administración Pública por la Universidad Columbia, Nueva York, EE. UU.

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